Todos los relojes del mundo se detuvieron por el sonido de esas palabras.
Sin embargo, cuando entró el tren, el tiempo siguió pasando como siempre.
Esto no ha comprendido antes, pero ahora sí lo comprende.
El tiempo pasaba, ella esperaba. Estaba esperando por ellos.
| fotografia: privada |
Poco a poco, los segundos se convirtieron en minutos.
Los minutos se convirtieron en horas, los horas en días, semanas, meses.
Quizás los pequeños segundos serían años también.